Cómo combatir la adicción a los Teléfonos móviles

Los Teléfonos móviles han ocupado un lugar crucial en nuestras vidas y nos resulta difícil no utilizarlos. No hace mucho, publicamos un artículo sobre lo que ocurre si desactivas las notificaciones push en WhatsApp. En nuestro nuevo desglose, trataremos el problema del phubbing de forma mucho más amplia: ¿cuál es el peligro de la adicción a los Teléfonos móviles, cómo se manifiesta y cómo deshacerse del hábito? No habrá anuncios de aplicaciones especiales que limiten a la fuerza el tiempo de uso del teléfono móvil: sólo hemos reunido consejos que no requieren intervención externa ni ningún gasto. Si llevas tiempo notando que no puedes desprenderte de tu teléfono móvil y que está teniendo un efecto perjudicial para tu salud, ponte cómodo: estamos empezando a llegar al fondo del problema.

Cómo se desarrolla la adicción a los Teléfonos móviles

Un teléfono móvil es muy práctico. Es conveniente tener todo el mundo en la palma de la mano, toda la música y las películas. Puedes hacer lo que quieras, siempre que tengas acceso a Internet. A veces ocurre que ya has disfrutado de todo el conocimiento de la humanidad y sólo tienes que hojear la pantalla de inicio para encontrar un acceso directo a la aplicación adecuada, rebuscar en la lista de reproducción buscando la canción adecuada, actualizar tu feed de Instagram.

Curiosamente, a medida que las pantallas han aumentado, también lo ha hecho la dependencia de los Teléfonos móviles. Hay mucho que hacer. lógicaEl objetivo es que los Teléfonos móviles de hoy en día permitan utilizar varias aplicaciones en una sola pantalla, por lo que la dependencia de los contenidos se multiplica. Piensa en los días en los que sólo podías utilizar una aplicación en funcionamiento: en comparación con 2008, nos sentábamos en nuestros teléfonos mucho menos que ahora. ¿Y cuántas aplicaciones tienes en marcha ahora? ¡Compártelo en nuestro chat de Telegram!

Los peligros de la adicción a los Teléfonos móviles

Por desgracia, este es nuestro precio por la comodidad y el confort. El teléfono móvil es una fuente de entretenimiento y comunicación. Nos sumergimos tanto en el mundo virtual que nos olvidamos de la vida real. El uso de la jerga de la correspondencia es sólo una pequeña parte de la miseria a la que nos enfrentamos: probablemente tú también estés harto de recibir un montón de «OK» y «Normas» como respuesta a un pensamiento extenso.

La comunicación se ha vuelto aburrida, cada vez es más difícil hablar porque es más fácil enviar mensajes de texto. Incluso las llamadas telefónicas se han convertido en algo raro: en 2021 llamar a alguien es un signo de extrema urgencia o un gesto de desesperación.

Hoy en día es difícil existir sin un Teléfono móvil; yo mismo lo he intentado. Pero es bastante realista. Ten en cuenta que nuestro día, en 9 de cada 10 casos, comienza con un teléfono móvil: qué hay de nuevo en el mundo, cómo les va a los conocidos en Instagram, cómo fue el partido de ayer… Algunos de ellos probablemente estén cerca de ti. ¿Imagina lo que pasaría si no revisa las noticias «importantes»? ¡Nada! Puede que eches de menos nuestros artículos sobre Androidpop.com, en los que escribimos sobre cosas que nadie más conoce. Empieza el día con algo más importante, como hacer algo de ejercicio o una ducha de contraste: acostúmbrate a no registrarte por la mañana. Entonces quizás la zombificación a través de las torres 5G no te afecte.

Cómo renunciar a tu teléfono móvil

¿Qué debes hacer si estás de mal humor porque utilizas constantemente tu teléfono móvil? La receta es imposiblemente sencilla: apaga tu teléfono móvil o pon el modo aire durante al menos una hora; te puedo decir por experiencia propia que ayuda mucho. Los primeros diez minutos son titubeantes: ¿cómo es que estoy sin mi teléfono móvil? Y luego se hace más fácil: se queda ahí. Después de media hora no sientes ninguna molestia porque no has tenido el aparato en la mano durante mucho tiempo. En una hora te interesa el deporte: bueno, esperaré otros 10 minutos para no encenderlo, y entonces podrás hacerlo. Por cierto, verás que no te pierdes nada importante durante este tiempo. Incluso si hay algo inesperado, después de una hora de desintoxicación digital, esa información se vuelve insignificante y sin valor.

  • La adicción a los teléfonos móviles es el tipo de contagio que no requiere la intervención de médicos, costes adicionales, medicación especial o incluso intervenciones de tus amigos. Es un problema que puedes resolver por ti mismo.
  • En primer lugar, determine, en su opinión, cuánto tiempo pasa con su teléfono móvil. Ni siquiera hace falta que mires el software: sólo recuerda cuánto tiempo del día no has tenido tu gadget en las manos.
  • Piensa si estás de mal humor cuando pasas mucho tiempo en las redes sociales o en el messenger, ¿qué es lo que más te molesta: las notificaciones push, el sonido de los mensajes entrantes, el desplazamiento incesante de tu feed o el escribir constantemente en tu teclado?
  • ¿Le enfada que su interlocutor le pida que deje de mirar su teléfono móvil?

Si se ha dado cuenta de alguno de ellos, enhorabuena: es consciente del problema y sensibilización – ya es mejor que ser adicto y no darse cuenta.

Mi consejo es que intentes empezar con una pequeña desintoxicación de una hora a mitad de la jornada laboral. Trabaja con provecho, descansa y concéntrate en los pensamientos importantes. Después de un tiempo, añádele el rechazo al teléfono móvil y a las redes sociales al principio y al final del día: conseguirás tu propia visión del escenario que debería seguir tu vida sin información innecesaria, storizas tontas y noticias con mala leche de VK. Tus pensamientos se volverán más claros, tus olvidos y confusiones desaparecerán gradualmente, tu capacidad para poner palabras en oraciones se volverá mucho más fácil, y la familiar frase «olvidé lo que iba a decir, se me olvidó» desaparecerá.

Se ha declarado una pandemia en el honor equivocado: empezó hace mucho tiempo. La constante «pegando» Desde hace tiempo, los gadgets son la norma, incluso en las interacciones cara a cara. Mata nuestra claridad de pensamiento, nuestras ganas de hablar, nuestra imaginación y nuestra capacidad de atención. La adicción a los teléfonos móviles es una enfermedad que cada uno no sólo trata con sus propios métodos, sino que también decide si es necesario tratarla.