Qué es la fobia y cómo afrontarla

Los teléfonos móviles están cambiando nuestros hábitos, especialmente la forma de comunicarnos. Con la llegada de los SMS, hemos optado cada vez más por los mensajes de texto, relegando las llamadas de voz a un segundo plano. Es muy común ver a personas que no las utilizan en absoluto, alegando que es más fácil responder con un texto y que se necesita alguna excusa para llamar. Afortunadamente, las compañías siguen dando grandes cantidades de minutos para las llamadas. Lo más frustrante es que nadie lo aprecia y lo usa muy poco, prefiriendo los mensajes de texto. Uno puede sorprenderse o reírse de esto, pero el caso es serio: es un trastorno mental que es consecuencia del progreso y del desarrollo de la tecnología, de las nuevas formas de comunicación. ¿Qué es, cómo afrontarlo?

Qué es la telefobia

La telefobia es el miedo a hacer o recibir una llamada telefónica. Es una de las enfermedades modernas junto con la nomofobia (el miedo a estar sin teléfono). En gran medida, este trastorno ha surgido porque los mensajeros han sustituido para nosotros la comunicación real, lo que ha provocado un miedo a hacer y recibir llamadas. De acuerdo, enterarse de algo malo recibiendo una notificación de WhatsApp o de nuestro chat de Telegram no da tanto miedo como enterarse en persona y ahora mismo. Al fin y al cabo, en WhatsApp puedes retrasar tu respuesta desactivando el informe de lectura, algo que no puedes hacer en una conversación cara a cara. Lástima que los tiempos hayan cambiado: ahora sólo mantenemos en nuestra mente un escenario negativo, excluyendo el hecho de que podamos recibir una buena llamada. Otra razón del miedo a las llamadas telefónicas es la deformación profesional: supongamos que el trabajo implica un gran número de llamadas; en nuestro tiempo libre simplemente queremos descansar de ellas, al igual que de las charlas.

Por qué la gente tiene miedo de hablar por teléfono

Hace tiempo que me di cuenta de que entre mis conocidos hay mucha gente que evita categóricamente hablar por teléfono. Se quedan mirando la pantalla durante mucho tiempo durante una llamada entrante, se lo piensan tres veces, pero siguen esperando para reiniciar. Dirás que no hay nada de malo en ello, simplemente no quieres hablar y ya está. Pero estas personas intentan no llamarse a sí mismas, ya lo contamos en nuestro Androidpop.com: lo máximo que pueden hacer es un mensaje de voz. Esta fobia no sólo impide responder a cualquier llamada telefónica, sino que el miedo proviene de la expectativa de escuchar algo negativo, porque hoy en día la gente rara vez llama sin motivo. A esto hay que añadir el hecho de que una enorme proporción de las llamadas entrantes son un interminable spam de operadores, tiendas, clínicas y todo tipo de encuestas. En definitiva, es comprensible que tú también no quieras coger el teléfono.

El miedo a las llamadas telefónicas puede compararse con el miedo a hablar en público, sólo que en este caso es mucho más fácil: se coge el teléfono y se marca el número. No tendrás público observándote, y puedes estar nervioso: nadie lo verá de todos modos. Pero el miedo está ahí. Quien empieza a trabajar como operador o, por ejemplo, como jefe de ventas, pasa por ello: por mi experiencia puedo decir que llamar a personas desconocidas para pedirles su opinión sobre la calidad de los servicios prestados da mucho más miedo que preguntarles personalmente: ¿quién sabe cómo reaccionarán ante una llamada repentina? Es posible que lo encuentres diciendo palabrotas y luego mirándote mal.

Cómo afrontar la fobia

Este es un problema que hay que resolver sólo con su propio esfuerzo. Pero nada es imposible: las llamadas telefónicas siguen siendo una parte integral de nuestras vidas, no tardaremos en deshacernos de ellas.

  • Determina por ti mismo qué es lo que te asusta cuando intentas llamar a alguien
  • Calcula el daño que harás si la conversación es negativa: no hay nada de malo en ser maleducado – por desgracia, ocurre
  • Si conoces a la persona, intenta comportarte como lo harías normalmente al conocerla en persona
  • Para las conversaciones de negocios, no tengas miedo de utilizar guiones: sí, a veces funcionan y son muy útiles en situaciones inesperadas
  • Tenga a mano un papel y un lápiz: garabatear o hacer garabatos es muy útil cuando se está ansioso, todo el estrés se queda en el papel
  • No tengas miedo de silenciar tu micrófono durante una conversación para responder de alguna manera a la negatividad
  • Intenta hablar en un momento en el que no estés distraído por nada. Comer mientras se habla o se toma un café no sólo es inapropiado, sino que además no es muy cómodo.

Por qué es mejor llamar que escribir

Digamos que estás listo para darle a «Enviar» en el messenger. Piénsalo: no hay nada malo en hablar en persona si la situación lo permite. Desde el exterior, su texto puede parecer serio, grave, tal vez incluso amenazante. Imagine el tono con el que lo leerá su destinatario. En primer lugar, puede pasar mucho tiempo antes de recibir una respuesta. En segundo lugar, los mensajes de texto son impersonales: incluso un simple «hola» sin un emoji puede parecer espeluznante. Todo depende de cómo te comuniques en persona. Además, incluso una llamada telefónica sin excusa puede no sólo ayudar a resolver un asunto más rápidamente, sino también a pasar un rato interesante.

Con el avance de la tecnología, ha llegado el regimiento de la fobia: la telefobia es algo desagradable, pero se puede tratar. En las llamadas telefónicas no hay nada que temer.. Basta con dejar de pensar que en 2021 es exótico. No tengas miedo de llamar: saber de un ser querido siempre es más agradable que recibir un texto sin rostro en el messenger.